Un blog ecléctico en el que a través de la búsqueda de belleza, ( quizás la más honda aspiración del ser humano), propongo un recorrido por el arte, la literatura, la música y la naturaleza, a modo de pequeños islotes en los que poder recalar o naufragar siempre que se quiera.
“… y colgué en los verdes sauces
la música que llevaba
poniéndola en esperanza
de aquello que en ti esperaba…”
JC
Mi recuerdo a uno de los más grandes de la poesía española y fuente de la que han bebido tantos otros, Juan de Yepes.
LA NOCHE OSCURA
En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada,
(¡oh dichosa ventura!)
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.
A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
(¡oh dichosa ventura!)
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.
En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz ni guía
sino la que en el corazón ardía.
Aquésta me guïaba
más cierta que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.
¡Oh noche que me guiaste!,
¡oh noche amable más que el alborada!,
¡oh noche que juntaste
amado con amada,
amada en el amado transformada!
En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.
El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.
Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el amado,
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.
San Juan de la Cruz
Juan de Yepes Álvarez (Juan de la Cruz es su nombre como religioso), nació en Fontiveros, Ávila, el 24 de junio de 1542.
Poeta místico del renacimiento español.
Fue reformador de la Orden de los Carmelitas y co-fundador de la Orden de Carmelitas Descalzos con Santa Teresa de Jesús.
Desde 1952 es el patrono de los poetas en lengua castellana.
Murió en Úbeda, Jaén, el 14 de diciembre de 1591.
Recordando a uno de los más grandes poetas alemanes, en el aniversario de su nacimiento.
La primavera
De lejanas alturas desciende el nuevo día,
Despierta de entre las sombras la mañana,
A la humanidad sonríe, engalanada y alegre,
De gozo está la humanidad suavemente penetrada.
Nueva vida desea al porvenir abrirse,
Con flores, señal de alegres días,
Cubrir parece la tierra y el gran valle,
Alejando la Primavera todo signo doloroso.
Johann Christian Friedrich Hölderlin, uno de los más grandes poetas líricos alemanes, nació en Lauffen am Neckar , Wurtemberg, el 20 de marzo de 1770. Murió tras pasar los casi cuarenta últimos años de su vida, víctima de una grave demencia, el 7 de junio de 1843.
David Austin es un hibridador de rosas inglés que ha desarrollado un nuevo tipo de rosales. Se trata de plantas que producen flores grandes, llenas de pétalos y con un aspecto similar al de las rosas que se cultivaban en Europa antes de la llegada del “híbrido de te” (para que me entendáis, la rosa típica que estamos acostumbrados a ver en los ramos de flores).
Las rosas antiguas tenían aromas más variados, por ejemplo afrutados, pero sólo florecían en primavera. Con la llegada del híbrido de te se consiguieron rosas con un tallo muy fuerte y largo, ideal para flor cortada, además de plantas reflorecientes. Es decir, los rosales florecen también en verano y en otoño, aunque la floración más espectacular sea la de primavera.
Las rosas de David Austin son, por tanto, de aspecto y aroma antiguo pero con colores modernos (las rosas antiguas no presentaban tonos amarillos, por ejemplo) y reflorecientes.
Su famoso retrato El sastre (1565-70) es el primero conocido que representa a un hombre en el proceso de un trabajo manual. Uno de los grandes retratistas italianos del siglo XVI. Anticipó los avances técnicos de Caravaggio y el realismo del siglo XIX.
Capturaba con exactitud la apariencia de los modelos, pero sobre todo la vida interior, el toque en la mirada que marca la diferencia. Los cuadros poseen un brillo que parece logrado con barniz, una extraordinaria claridad en el diseño y una precisión que parece anunciar la fotografía más de tres siglos antes de su invención.
Me gusta El sastre porque tiene una particularidad especial: fue una de las primeras obras en donde se retrata a un trabajador. Hasta el momento, los motivos artísticos se resumían, básicamente, en mitológicos, religiosos y en retratos de la burguesía. Pero Moroni retrata a un personaje desconocido y anónimo. Lejos de una visión nostálgica o compasiva, el artista dignifica a un artesano de las clases inferiores de la sociedad. Mientras este se prepara a cortar un trozo de tela negra, sus ojos miran profundamente al espectador, lo que le atribuye un aire de grandeza y seguridad. Moroni retrata al sastre vistiendo a la manera española e, irónicamente, le agrega un cinturón comúnmente destinado a sostener una espada. La ironía radica en que los nobles posaban con ellas para demostrar su valentía y poderío, pero el artista prefiere mostrarnos que el poder del sastre se encuentra en su herramienta de trabajo, su tijera.
Con Giovanni Battista Moroni, puede decirse, que el retrato adquiere una nueva dimensión social – una democratización irresistible- pues, con él se inaugura el retrato de otras clases sociales.
Fuentes: Pintura Italiana, Pintura del S. XVI.
Imagen: Giovanni Battista Moroni (circa 1525-1578), El sastre (‘Il Tagliapanni’), 1565-1570. Óleo sobre lienzo; 99,5×77 cm. National Gallery de Londres.
Pinturas sobre seda: Un libro de bocetos de sakura (flores del cerezo).
La sakura (flor del cerezo), cuya belleza ha sido inspiración de los artistas japoneses por mucho tiempo, es la flor más famosa de Japón. Creado a mediados del siglo XIX, Ōka-fu (Un libro de bocetos de las flores del cerezo) tiene los nombres e ilustraciones de 29 variedades de sakura, pintadas sobre seda con delicadas pinceladas. El artista, Sakamoto Kōnen (1800-1853), estudió medicina herbaria con su padre, Sakamoto Jun’an, médico ordinario del señor soberano del dominio de Kishū (actual prefectura de Wakayama). Sakamoto Kōnen también trabajó como médico en el dominio de Kishū. El libro, con una rica encuadernación, lleva el sello de propiedad de la familia Kishū-Tokugawa. Se presume que el artista lo dedicó al señor de Kishū.
Imágenes: Libro de bocetos de sakura (flores del cerezo). Artista: Sakamoto, Kōnen, 1800-1853. Fecha de creación: Alrededor de 1830 d. C. – 1853 d. C.
“Los poemas eróticos de Cavafis arden de una sensualidad desbocada, y pese a ello, y a una utilería romántica de decadencia y malditismo, son sin embargo curiosamente fríos, con cierta distancia racional, la de una inteligencia que gobierna la efusión de las pasiones y la fiesta de los instintos, y, a la vez que la representa en el verso, la observa, la estudia y, valiéndose de la forma la perfecciona y eterniza.”
Mario Vargas Llosa.
DESEOS
(1904)
A cuerpos hermosos de muertos que no envejecieron
y los guardaron, con lágrimas, en un bello mausoleo,
con rosas a la cabeza y a los pies jazmines -
se asemejan los deseos que pasaron
sin cumplirse; sin merecer una
noche de placer, o una mañana luminosa.
Constantino Petrou Cavafis nació en Alejandría, Egipto, el 29 de abril de 1863.
Fue una de las figuras literarias más importantes del siglo XX y uno de los mayores exponentes del renacimiento de la lengua griega moderna.
Se convirtió en la década de 1960, en un icono de la cultura gay.
“… Por sus poemas desfilan jóvenes chaperos ingenuos y deseables, personajes históricos contemplados en sus momentos de mayor humanidad, gentes anónimas de la calle y objetos vulgares y corrientes que de pronto adquieren un profundo valor simbólico, como por ejemplo las velas encendidas y apagadas que representan el curso de la vida”.
Murió en su ciudad natal, el 29 de abril de 1933.
Imagen: Torso griego del período helenístico (323 a.C)
“Los Campos Elíseos”
Desbordante de imaginación y sensualidad, Pablo García Baena (Córdoba, 1923) despliega aquí nuevamente su riqueza de registros para entregarnos su mejor poesía, ésa que logra crearse autónoma en cada poema y que, al tiempo, nos alcanza por la hondura de su elegía, por su fusión de intimidad e historia, por lo que tiene, más allá de la queja existencial inevitable, de afirmación de la belleza, de la vida, del deseo.
“… Echa el cerrojo cuando al fin te vayas:
el mastín ladra largo a los espectros.”
PGB
“Edad”
Si yo fuera mayor,
lo cual parece imposible,
amaría los ríos limpios entre las aneas,
el arco de las truchas,
las ocas paseando una tras otra por la orilla,
bobas y solteras como señoritas puritanas,
la campana sonando lejana en la heredad,
todo como lo viera alguna vez
en un paraje nórdico.
Y allí, bajo un árbol de la vida,
sentarme a leer un libro hermoso,
ya leído.
Pero sí, soy mayor
y amo aun lo que apenas si recuerdo:
la madrugada alta y su ginebra,
la nuca que termina en rizo último
entre mis dientes,
despertar con el alba y con el miedo
de no saber quién duerme entre las sábanas,
la ola blanca y fría dejándome en el cuerpo
la escarcha de los christmas,
su ventura augural del año nuevo.
Y la mañana al sol, junto a la barca,
leer el mismo libro de mis días.
Pablo García Baena
De: ” Los Campos Elíseos"– 2006
Recogido en “Pablo García Baena – Poesía completa” (1940-2008)
Ed.Visor
John Singer Sargent, sin duda uno de los retratistas más talentosos e importantes de toda su generación. Dotado de una enorme habilidad técnica e influido por la pintura española, principalmente de Velázquez, destacó por su gran precisión en el dibujo, representando perfectamente el lujo de la “época eduardiana” aunque sin perder una gran influencia del Impresionismo a la hora de pintar paisajes.
Obras:
1- Hombre joven ensimismado (1876).
2 - Remanso, molino cerca de Reading (1888).
3- Villa di Marlia, Lucca (1910).
4- Hombre leyendo.
“…El pan se cambia en migas y el fuego en agua tibia Y la sangre en sonrisa y el rayo en una lágrima El plomo bajo el oro pesa en nuestras victorias…” PE
El violinista azul. Marc Chagall. 1947
A Marc Chagall
Asno o buey gallo o corcel Hasta la piel de un violín Hombre cantor un solo pájaro Bailarín ágil con su dama
Pareja inmersa en primavera
Hierba de oro cielo de plomo Llamas azules los separan Salud y rocío Zumba la sangre el corazón
Una pareja luz primera
Y en una caverna de nieve La viña opulenta dibuja Labios de Tuna en una cara Que nunca durmió de noche.
Paul Eluard.
Poema original en francés:
A Marc Chagall
Ane ou vache coque ou cheval Jusqu’à la peau d’un violin Homme chanteur un seul oiseau Danseur agile avec sa femme
Couple trempé dans son printemps
L’or de l’herbe le plomb du ciel Séparés par les flammes bleues De la santé de la rosèe Le sang s’irise le coeur tinte
Un couple le premier reflet
Et dans un souterrain de neige La vigne opulente dessine Un visage aux lèvres de lune Qui n’a jamais dormi la nuit.
Paul Eluard
Eugène Grindel, nombre real de Paul Eluard, nació el 14 de diciembre de 1895, en Saint-Denis, Francia.
Su obra abarca tres épocas claramente definidas, se inició dentro de las vanguardias de la década de 1920, junto a André Breton y Louis Aragon dentro del movimiento dadá. Cuando irrumpe el surrealismo, se convierte en una de sus figuras más importantes. En 1930 escribe en colaboración con André Breton “La Inmaculada Concepción”, curioso libro de poesía en prosa en el que imitan varias enfermedades mentales, al modo del método paranoico-crítico de Salvador Dalí. Éste enamoró a la mujer de Éluard, Gala, que provocó en el poeta una fuerte depresión, tiempo en el que estuvo desaparecido de la vida publica. Habiendo abandonado el movimiento surrealista, durante la Segunda Guerra Mundial se convirtió en “el cantor de la Resistencia” y se comprometió con la causa del comunismo soviético.
Marc Chagall Vitebsk, 1887 – Saint-Paul-de-Vence, 1985
Imagen: El violinista azul. Marc Chagall. 1947
El violinista sobre el tejado de una casa, toca felizmente su violín.
Allí desde arriba alejado de complicaciones, se aleja del ruido y los problemas del pueblo, levemente esbozado a través de tejados escalonados y disfruta de una noche de luna llena. Tres pajarillos le acompañan.
Chagall, pintor de encantador estilo propio, recoge matices del cubismo en las estructuras y composiciones, del surrealismo en sus ensoñaciones y del arte naif en su estilo infantil puro e idealizado.
En la obra dominan los colores fríos, azul cobalto, morado, verde, aplicado a manchas, pero el rostro rojo del violinista, las flores y el anaranjado violín le confieren calidez. Es la belleza de la música la que pone el color y la vida.
El músico se sitúa en el centro del cuadro, es mucho mayor que las casas, su alma y su arte llenos de lirismo son “más grandes” que la realidad material. Por ello flota feliz en su mundo de ensueño, como una nota más, llevando su blanca mano hacia su violín del que emana la poesía.
“Mis manos eran muy suaves… tuve que encontrar alguna ocupación especial, algún tipo de trabajo que no me forzara a alejarme del cielo y las estrellas, que me permitiera descubrir el significado de la vida."
M. Chagall.
“En nuestra vida sólo existe un color, como en la paleta de un artista, que ofrece el significado de la vida y el arte. Es el color del amor.” Sobre la ciudad. Es una obra de 1924 que para algunos es una clara alegoría de un par de amantes en fuga.
Maestro del Surrealismo, Movsha Jatskélevich Shagalov, que era su nombre real, nació en el el seno de una familia judía, en Vitebsk, Bielorrusia, el 7 de julio de 1887.
«Quizás es mi arte […] el arte de un demente, mercurio centelleante, un alma azul que invade mis cuadros», dijo de sí mismo Marc Chagall, creador de un universo visual poblado de recuerdos infantiles, tradiciones folclóricas y literarias, historias bíblicas y anécdotas convertidas en escenas intemporales.
La aldea y yo (1911, MOMA, Nueva York), realizado apenas un año después de su llegada a París, resulta ejemplar respecto a esa síntesis específicamente chagalliana entre vanguardia y tradición popular, y posee el cromatismo brillante y emancipado de la realidad que aprendió del fauvismo y que será un rasgo dominante en toda su producción. La aparente anarquía de sus imágenes, mezcladas sin una clara lógica espacial y narrativa que justifique las superposiciones, la heterogeneidad de tamaños y la transgresión de las leyes de la física, están sin embargo sujetas a una cuidada composición radial que sigue las enseñanzas del cubismo; éstas se evidencian en el diseño de líneas que articulan las diversas imágenes entre sí y establecen conexiones entre las figuras en primer término y el fondo.
Chagall es uno de los artistas más relevantes del siglo XX. Tras un período formativo en San Petersburgo, su pintura adquiere en París los colores del fauvismo y las formas del cubismo. Sus pinturas, están llenas de un humor y una fantasía que encuentran su resonancia en el subconsciente.
Al finalizar Mi vida, su autobiografía ilustrada, inicia un periplo que le llevará, en 1923, definitivamente a París, donde el influyente marchante Ambroise Vollard le encarga la ilustración de Almas muertas de Gogol y de las Fábulas de La Fontaine. André Breton dijo: "Con él, y solo con él, la metáfora emprende su regreso triunfal a la pintura moderna”.
“El arte es sobre todo un estado del alma.”
La mayor parte de su obra, está repartida entre París, Chicago, Nueva York, Suiza, Alemania, pero sobre todo en numerosas colecciones privadas, a día de hoy sus obras se pueden vender por más de seis millones de dólares
En 1922 Chagall abandonó Rusia para siempre y, tras pasar una corta temporada en Berlín, en 1923 se instaló en Francia. Allí vivió el resto de su vida a excepción de un periodo, entre 1941 a 1948, que residió en Estados Unidos para evitar ser deportado y durante el que, en 1946, el Museum of Modern Art de Nueva York celebró una exposición retrospectiva de su obra que consolidó su reputación internacional.París por la ventana. De 1913, es una obra cubista que retoma la estancia de Marc Chagall en Francia desde 1910.
París por la ventana. De 1913, es una obra cubista que retoma la estancia de Marc Chagall en Francia desde 1910.
Hasta el último día de su vida, Marc Chagall trabajo en pinturas, mosaicos, esculturas y sets teatrales. El 28 de marzo de 1985 el pintor de 97 años murió en un ascensor después de estar todo el día en el estudio. El artista murió “volando” como una vez lo predijo un gitano y como él normalmente se pintaba.
El cumpleaños. Con esta obra de 1915, Chagall demuestra su obsesión con el vuelo y la circularidad.
Judío, ruso, francés en su adoración por París y el Sur y por su reconocimiento como artista, Chagall es parte ya de un legado artístico de una originalidad extrema, tan extrema que nació con él y con él murió. Todas sus personales figuras, están usualmente impregnadas de una exquisita inspiración poética. Picasso había dicho de él: “Debe tener un ángel en algún lugar de su cabeza.”
“El arte es el esfuerzo incesante por competir con la belleza de las flores… sin triunfar jamás.”
“El gran arte comienza donde termina la naturaleza.” En 1923 cambió su residencia a Francia, dónde pasó el resto de su vida, a excepción de siete años, de 1941 a 1948, que vivió en Estados Unidos; el motivo no fue otro que huir de los nazis que tenían ocupado París, en plena II Guera Mundial, y como es sabido deportando a todos los judíos a los campos de exterminio, logró salir gracias a la ayuda de un periodista norteamericano, Varian Fry, que le posibilitó llegar e instalarse en la Villa Air-Bel en Marsella primero y a través de España, logra llegar a los Estados Unidos en 1941.
Terminó las pinturas que decoran uno de los techos de la Ópera de París en 1964 y en 1965 los dos grandes murales que cuelgan en el vestíbulo del Metropolitan Opera House de Nueva York.
“La dignidad de la artista reside en su deber de mantener despierto el sentido de la maravilla del mundo. En esta larga vigilia a menudo tiene que variar sus métodos de estimulación, pero en esta larga vigilia tiene que hacer también el mismo esfuerzo en contra de la tendencia constante a dormir.”
Para su pintura, se inspiró en las costumbres de la vida en Bielorrusia e interpretó muchos temas bíblicos, reflejando así su herencia judía. En los años 1960 y 1970 se involucró en grandes proyectos destinados en espacios públicos o en importantes edificios civiles y religiosos. Formó parte de las vanguardias parisinas que precedieron la Primera Guerra Mundial.
“Si creo desde el corazón, casi todo funciona, si lo hago desde la cabeza, casi nada.”
En cuanto al estilo y técnica de la pintura de Chagall, podemos decir que el uso singular del color y la forma, asume en parte la influencia del expresionismo ruso por una parte pero sobre todo la decisiva del cubismo francés. Muestra de su estilo inicial es el cuadro